El uso combinado del Reiki y los cuencos tibetanos permiten obtener una relajación y un reencuentro con el placer que nos proporcionan las cosas simples y que en nuestra vida cotidiana hemos olvidado.
El Reiki actúa como una gran fuente de energía para todo nuestro cuerpo que nos recarga y nos llena de vitalidad, mientras que la vibración producida por los cuencos libera las tensiones musculares que producen rigidez y malestar que nos hacen sentir incómodos en nuestro día a día.
Aumenta en gran medida las defensas naturales del organismo y nos brinda una paz interior que nos hace sentirnos en armonía con nosotros mismos y con los demás. Trabaja activamente sobre el equilibrio entre ambos hemisferios cerebrales, resultando ideal para personas que sufren estrés mental.
La práctica regular de estas técnicas, ayuda a la reafirmación personal y favorece una mejor relación con el entorno en el que vivimos y con nosotros mismos.
Relaja profundamente el cuerpo, la mente y el espíritu.
Para la limpieza energética tanto de personas como de animales.
Excelente contra la ansiedad.
Ante dolores musculares y de cabeza.
Ayuda al encuentro de uno mismo a través de la paz interior.
Limpia interiormente sacando todo aquello que dentro ocupa lugar.
Induce a desaparecer el insomnio y los problemas de estreñimiento.
Al relajar todo nuestro es de las mejores terapias para el estrés.
Favorece la concentración.
Desbloquea los chakras haciendo que fluya la energía.
Y muchos beneficios más, que podemos experimentar con el uso del Reiki combinado con los cuencos tibetanos.